A estas alturas seguro que a nadie le sorprende que si hablamos de Internet y Redes Sociales mencionemos también a trolls, haters o acosadores. Cada vez es más frecuente ver cómo personajes reconocidos en Youtube o Instagram denuncian el acoso que sufren en sus perfiles y nos muestren capturas de pantallas de los mensajes de trolls y de haters que tienen que soportar día tras día. Y no solo los influencers tienen que lidiar con esta “fauna digital”, también nosotros/as y los niños y niñas que frecuentan las redes sociales. Pero… ¿por qué pasa esto?

Las conductas de odio en Internet

Cuando hablamos de trolls o haters nos referimos, en la mayoría de ocasiones, a personas que comentan en Internet y redes sociales con mensajes negativos con el único objetivo de dañar, molestar, generar un debate agresivo o acosar. El objetivo del troll suele estar más relacionado con molestar, provocar o interrumpir las conversaciones o debates que se generan en internet, por su parte el hater busca herir y hacer sentir mal a la otra persona. Con la evolución de las redes sociales cada vez es más común este tipo de comportamiento, ya que la no presencialidad de las mismas es un buen escudo para estas personas.

De hecho ya en 2004 se describió el efecto de desinhibición online (Suler) como la desinhibición que se produce en el comportamiento humano debido al anonimato de Internet o a la desconexión entre el “yo físico” y el “yo digital”. Este efecto hace que parte de las restricciones que imponemos a nuestra forma de comportarnos en nuestra vida física desaparezcan en la vida online, siendo más impulsivos, más irracionales y menos empáticos.

El auge de este tipo de comportamiento ha llevado a la creación de numerosas campañas. Una de las más extendidas a nivel mundial es “No Hate Speech Movement”:

Por todo lo anterior es importante enseñar a los niños y niñas que este perfil de usuario existe y que sus motivaciones, que nada tienen que ver con nosotros (no es un ataque personal), pueden ser:

– Llamar la atención con sus comentarios, muchas veces debido a una baja autoestima y/o déficit en habilidades sociales.

– Humillar o herir a la otra persona, puede deberse a los mismos motivos que el anterior, a un sentimiento de inferioridad que tratan de superar humillando a otros, etc.

Criticar visiones diferentes, son personas que tienen una visión concreta sobre un tema y son incapaces de verlo desde otras perspectivas, creen que los demás están errados, son incapaces de cuestionar su posición y recurren al ataque como defensa.

– Y también existen los bots o robots que realizan estos comentarios de forma automática, programados por haters, trolls o incluso empresas u organizaciones que buscan sacar algún beneficio de ello.

Críticas destructivas vs críticas constructivas

A pesar de que cada vez son más comunes esos comentarios destructivos, también podemos encontrar en la red comentarios constructivos o feedback, que nos ayuda a crecer y seguir mejorando. Por ello es importante saber distinguir ambos tipos de crítica y enseñar a los/as más pequeños/as a aceptar las críticas constructivas como algo positivo y que va a enriquecerlos/as.

  • Las críticas destructivas no aportan valor, su objetivo es destruir, hacer daño o generar incomodidad en la otra persona. Hacen juicios de valor y suelen faltar al respeto o generar una situación de intimidación.
  • Las críticas constructivas, por el contrario, son aquellas que nos permiten aprender algo, mejorar y avanzar hacia una mejor versión. El objetivo de la persona que emite esta crítica es ayudar a la otra a mejorar y aprender para que la próxima vez consiga mejores resultados. Son críticas que se realizan con buena intención y, aunque a veces podemos sentirnos heridos o tristes por recibir una crítica de este tipo cuando hemos trabajado tanto, debemos enseñar a chicos y chicas a aprender a afrontarlas y a sacar lo positivo de ellas.

Hemos de hacer ver a los niños y niñas desde bien pequeños/as que hagamos lo que hagamos no vamos a gustar a todo el mundo, a lo largo de nuestro día tomamos multitud de decisiones y realizamos diversos comportamientos que gustarán a unos y a otros menos. Por ello la probabilidad de recibir alguna crítica es muy alta y, además, estamos en constante aprendizaje, incluso cuando llegamos a la edad adulta seguimos recibiendo críticas constructivas que nos hacen mejorar como personas y profesionales y es algo que tenemos que visibilizar a los/as pequeños/as.

Cómo reaccionar si te encuentras a un troll digital

– Lo primero es no perder los papeles. Como hemos visto los trolls muchas veces buscan llamar la atención, si les damos cancha y contestamos a sus mensajes les estaremos dando la visibilidad que buscan. Ya lo decía el dicho: no hay mayor desprecio que no hacer aprecio. 😉

– En línea con el punto anterior borrar o eliminar los mensajes, bloquea al usuario y no hagas caso si vuelve aparecer, intentará sacarte de tus casillas pero si ve que no lo logra se irá a otro lado.

(No alimentar a los trolls)

– Conocer las políticas y sistemas de bloqueo y denuncia de las distintas redes sociales. Es una herramienta que cada vez se potencian más, saber utilizarlas y entender que es bueno recurrir a ellas es un punto muy importante.

Enseñar a los niños y niñas desde pequeños/as qué es un troll, un hater o un acosador, estamos previniendo que se conviertan en uno de ellos, que se conciencien sobre esta problemática y que sean menos tolerantes ante las conductas de odio en Internet.

Un troll me persigue y no sé qué hacer

Si a pesar de todo lo anterior te has encontrado con un troll en el camino y ya no sabes qué hacer para deshacerte de él, no hay de qué preocuparse, siempre hay a quien puedes recurrir. Enseñar a los niños y niñas a acudir a sus familiares más próximos cuando sientan que no pueden con una situación de este tipo es muy importante. Es importante mostrar un apoyo absoluto hacia el/la menor y hacer que no se sienta solo/a.

Si no sabemos qué hacer, tanto adultos como niños/as, podemos recurrir a organismos que tratan estas problemáticas. Por ejemplo, en España disponemos de la línea de ayuda a la ciberseguridad de INCIBE, un teléfono al que podemos llamar si sufrimos acoso en internet, grooming, sexting, desconocemos algo o no sabemos cómo actuar ante una situación digital.

Si quieres saber más sobre los peligros de Internet y las Redes Sociales puedes hacerlo en este post.

 

 

Referencias bibliográficas:
Suler, J. (2004). The Online Disinhibition Effect. Cyberpsychology & behavior, 7(3), 321-326. doi:10.1089/1094931041291295