Las noches de verano son muy apetitosas para multitud de actividades: salir con los amigos, fiestas , acampadas… y, aunque al anochecer tan tarde hay que esperar a que sea noche cerrada, también merece la pena salir a ver las estrellas, una actividad para disfrutar solos, en pareja, con los amigos o en familia…
En cualquier guía de astronomía nos hablarán de triángulo de verano y de las hermosas constelaciones propias de estas fechas, como la fantástica constelación del Escorpión (Escorpio), que está al sur del ecuador celeste, por lo que desde nuestra latitud la veremos bastante baja, cerca del horizonte sur.  Antares es su estrella principal, una brillante supergigante roja que, a simple vista, es fácil confundir con el planeta Marte (de ahí su nombre Anti-Ares, rival de Ares, nombre griego del dios de la guerra, que fue Marte en la posterior mitología romana).stellarium-escorpio

La figura de Escorpio se reconoce fácilmente. Saturno estará algo más arriba. Imagen obtenida con el programa Stellarium.

Estamos también en una época fantástica para localizar y observar al planeta Saturno, el Señor de los anillos (aunque el suyo no es el anillo único! ;)), lo podemos encontrar durante las primeras horas de la noche, también hacia el sur, no muy alto pero si por encima de Escorpio. Brillando con un tono blanquecino, llama la atención el contraste con la estrella Antares. Es una buena oportunidad para fijarnos en cuán distinto brilla una estrella y un planeta. Podemos atrevernos a apuntarlo con unos prismáticos (10×50, al menos),  con los que ya podremos ver que tiene una forma “curiosa” – necesitaremos un punto de apoyo firme- o con el telescopio, que quizá nos permitirá distinguir el anillo.
Pero no es de constelaciones o planetas de lo que quiero hablar en esta ocasión sino de un clásico del verano, las PERSEIDAS.

COMO LÁGRIMAS (de San Lorenzo) EN LA LLUVIA (de estrellas). Las Perseidas.

Como cada año por estas fechas, además de algún que otro chaparrón, al menos en el noroeste de la península, desde cualquier lugar del mundo tendremos lluvia de estrellas. Se trata de las ya famosas Perseidas, también llamadas “lágrimas de San Lorenzo”, que cada año atraen a mayor cantidad de gente empujada por los medios de comunicación. Ya es frecuente que agrupaciones astronómicas y organismos oficiales organicen actos públicos en lugares más o menos apropiados para poder observar este fenómeno, pero ¿sabemos lo que vamos a ver?
Las estrellas fugaces o meteoros se pueden ver cualquier noche, ya que se producen cada vez que una pequeña partícula entra en la atmósfera terrestre y al desintegrarse por el rozamiento con el aire produce un trazo luminoso en el cielo.
El brillo producido podrá ser más o menos intenso, dependiendo del tamaño de la partícula y el color de la “luz” también puede variar en función de la composición química. A veces, si la partícula es grande (del orden de algunos centímetros), brillará con mucha intensidad, en ese caso hablamos de un bólido y es posible que lleguemos a ver alguna explosión o incluso oir ruido.
En algunos momentos del año la Tierra, en su movimiento alrededor del Sol, debe atravesar zonas donde hay una cantidad especialmente grande de estas partículas. Es entonces cuando durante unos días se podrán ver muchos meteoros, sobre todo a lo largo de unas pocas horas coincidiendo con el máximo, y entonces le llamamos lluvia de estrellas. Cada lluvia de estrellas recibe un nombre que, normalmente, indica de dónde parecen venir las estrellas fugaces, aunque esto sólo es un efecto de la perspectiva. Las Perseidas, que parecen llegar desde la constelación de Perseo, son sin duda las más conocidas, no sólo porque se pueden llegar a registrar alrededor de 100  meteoros por hora, sino porque al producirse en verano se dan unas condiciones más agradables para ir a observarlas. Otras lluvias importantes son las Gemínidas, que se producen a mediados de Diciembre o las Cuadránticas, a principios de Enero.

¿Por qué siempre son por las mismas fechas?


Las partículas que producen las estrellas fugaces son en realidad restos de cometas. Cuando los cometas se acercan al Sol se calientan  y al evaporarse parte del hielo y polvo que los forma desarrollan su característica cola. Pues bien, las partículas que se desprenden quedan flotando en el espacio a lo largo de la órbita del cometa, dejando un rastro que se llama tubo meteórico. Así que la Tierra, si coincide que le toca atravesar en algún momento el tubo meteórico, irá “barriendo” los restos del cometa y se producirán las lluvias de estrellas. Como es lógico esto ocurre cada año en las mismas fechas pues la Tierra repite (aproximadamente) su movimiento todos los años.


perseidsFoto & Copyright: Xiang Zhan (Beijing Planetium)


El “padre” de las Perseidas es el  Swift-Tuttle, un gran cometa que nos visita cada 133 años y que dará un buen espectáculo para el año 2126, ya que pasará muy cerca de la Tierra.
El máximo para las Perseidas este año se produce la noche del 11 al 12 de Agosto, así que el momento adecuado  para verlas es, además de esa, las 3 noches anteriores y posteriores. Al haber luna llena el dia 7 no será el mejor año para verlas pues la luz de la luna impedirá ver las estrellas menos brillantes.

Consejos para ver las Perseidas

perseidas-2Foto: Juan Ramón Rodriguez Sosa. Copyright – El Coleccionista de Instantes ©


Para disfrutar de esta cita astronómica no es necesario ni telescopio, ni prismáticos ni nada, pero si es muy importante que nos desplacemos a un sitio alto y despejado, con un horizonte amplio y lo más lejos posible de las luces de pueblos y ciudades, que son los peores enemigos de la observación astronómica. Tampoco hay que mirar hacia ningún lugar concreto del cielo, pues los meteoros aparecerán aleatoriamente por cualquier punto, aunque siempre “escapando” de la constelación de Perseo. Es más, siempre nos parecerá que aparecerán más por el lado que no estamos mirando…XD. Es recomendable llevar ropa de abrigo y tener paciencia, un termo con algo calentito para beber siempre está bien si pensamos estar bastante rato. Desde Vermislab nos vamos a permitir unos consejos personales…

  1. Olvídate de sillas o tumbonas. Consigue una esterilla y un buen saco de dormir, túmbate bien cómodo en el suelo, de espaldas a la Luna, a la que puedes tapar con un paraguas oscuro apoyado en el suelo tras tu cabeza para que no te deslumbre, y ¡qué no se te cierren los ojos!
  2. Aunque no necesites prismáticos llévatelos igualmente y aprovecha la ocasión. Algunos asterismos y cúmulos de estrellas lucen realmente bonitos con prismáticos, y siempre merece la pena un barrido por la Vía Láctea, te asombrará la cantidad de estrellas que podrás ver!! La Luna te deslumbrará, mejor la dejas para otro día.
  3. No te enfades si no ves tantos meteoros como esperabas. Los cálculos de meteoros/hora que siempre salen en los medios son para condiciones idóneas de visibilidad. Si eres capaz de ver sobre unos 25 o 30 en diferentes direcciones, con distinta intensidad e incluso un par de bólidos, tendrás un 10 en “observador de meteoros”, si no… ¡el próximo año habrá más suerte!
  4. Si vas a una observación programada o a un sitio donde hay más gente…¡no molestes!, olvida el móvil y sobre todo su potente linterna o deslumbrarás a los demás que quizá ya tengan los ojos acostumbrados a la oscuridad.
  5. Si no ves por donde pisas, espera un poco, en cinco minutos tu vista no será la de un gato, pero suficiente para arreglártelas. En todo caso puedes llevar una linternita con luz roja (una pequeña de un bazar, con un celofán rojo pegado estará bien). Lo mismo para el coche, cuando te acerques a donde esté la gente, baja las luces todo lo que puedas y apágalas en cuanto estés aparcado.
  6. Y lo más importante … vete con buena compañía, ríete con tus amigos porque siempre salen los bólidos a tus espaldas o a las suyas, dale un codazo al que de repente empieza a roncar, disfruta del cielo nocturno aunque se te escapen los meteoros y practica un ocio sano y GRATUÍTO.